23 de agosto de 2007

Miguel y William



☆☆☆☆
"En una calle de Londres de cuyo nombre nadie quiere acordarse, se vio por última vez a William Shakespeare bebiendo una pinta de cerveza. Tras apurar su jarra, el joven y prometedor autor se esfumó sin que se volviese a saber de él durante varios años. Hasta el día de hoy, nadie ha podido averiguar por qué desapareció tan misteriosamente ni a dónde pudo ir. ¿Nadie...?"

Teniendo como base este dato histórico, Inés París construye sobre él todo un castillo de fantasías, despropósitos y divagaciones que termina convirtiendo su guión en un simple castillo de naipes. Intentaremos pasar de puntillas ante él para no derribarlo.

¿Dónde habrá estado durante todos esos años? ¿Qué habrá sido de él? Es una pregunta que, con más imaginación que sentido común, se responde en esta película. Estuvo nada más y nada menos que en Castilla. Sí, eso es, en España. Pero no vendrá sin motivo. Vendrá tras la mujer que ama, una joven que vuelve para casarse con un duque acaudalado del que solo le interesa su posición social.

Por si esto fuera poco, vamos a cruzar su historia con la de otro escritor popular de la época. Hablamos del mismísimo Miguel de Cervantes. Sí, el hombre que llevamos en nuestras monedas y llevábamos en nuestros billetes. Además, ambos autores tomarán gran parte de los acontecimientos para introducirlos en sus más conocidas obras.

Como contrapeso tenemos a una estupenda Elena Anaya, a un destacable Will Kemp y a una sorprendente Malena Alterio, con un personaje bien interpretado y muy diferente al que nos tiene acostumbrados. La próxima vez habrá más suerte.


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1 comentarios:

Osiris dijo...

¿Quién te dijo que no la vieras? YOOOO, y tu ni casi... podrias haber visto A 2 metros en esa hora y pico... :P

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