11 de marzo de 2010

The big Lebowski (1998)



Vidas despreocupadas

★☆

Compartir nombre con una de las personas más influyentes de la ciudad es una casualidad que no debería crear ningún tipo de conflicto. En cambio, los hermanos Coen consiguen crear historias partiendo de cualquier pequeño detalle como este. Si le sumamos a un personaje tan peculiar como el que interpreta Jeff Bridges, el resultado final es difícil de describir.

Los Ángeles no es simplemente una ciudad en la que viven personas atractivas y económicamente prósperas. También hay un lugar para ciudadanos marginales que solamente se preocupan por sobrevivir al día a día. Pero cuando personas como estas consiguen cruzar sus vidas con otras acomodadas, las diferencias entre estos dos mundos no son tan significativas. En ambos casos los intereses personales hacen que no importe cómo se consigan, ni qué consecuencias pueda generar un determinado comportamiento.

Tanto la imagen como el sonido son tratados con mucho cuidado. Las partes oníricas rozan la genialidad, aunque lo logran abusando de la temida estética videoclipera. Así, la bolera se convierte en centro de los sueños de estos estereotipos de la América profunda, siendo su última motivación vital. En la otra parte, que se muestra con menor profundidad, el dinero ocupa este puesto. ¿Acaso alguien puede afirmar que la vida de estos ricos sea más digna?

La aparición final del narrador dota a El gran Lebowsky de un último toque de originalidad, y consigue hacer un final progresivo, sin terminar de manera brusca. Esto es algo que, por desgracia, a estos dos directores les cuesta, o porque no saben o porque no quieren saber hacerlo de otra forma. Aunque solamente sea por el acierto que tienen al desarrollar el centro de sus obras, habrá que pensar en la segunda posibilidad.


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