2 de octubre de 2010

Bicicleta, cuchara, manzana (2010)


Cuenta atrás



Pasqual Maragall, ex alcalde de Barcelona y ex presidente de la Generalitat de Catalunya, está enfermo. Tiene Alzheimer. Poco a poco sufre un deterioro cognitivo que también provoca transtornos en su conducta. Es algo irreversible e incurable. Pero no es el único. Más de 26 millones de personas se encuentran en la misma situación. Y parece haber llegado el momento de concienciar a la población sobre esta terrible enfermedad.

Esta es la dura situación que se afronta en Bicicleta, cuchara, manzana. El nombre de este documental procede de una prueba de detección, en la que se le pide al paciente que memorice tres palabras, ya que la memoria a corto plazo es la primera en desaparecer. En el lado opuesto están los recuerdos musicales, que son los que más tiempo permanecen en el cerebro. Estos se convierten, con el tiempo, en la única conexión con todo aquello que ha sido vivido anteriormente.

Carles Bosch, director de esta obra, acierta al elegir a un personaje popular para conseguir captar la atención del público, que es el primer objetivo de la película. Pero el verdadero mérito está en haber escogido a alguien con una manera tan valiente y enérgica de afrontar el Alzheimer. Y lo demuestra desde el momento en el que decide hacerlo público, en una rueda de prensa.
"En ningún lugar está escrito que esta enfermedad sea invencible"
Pero no todas las decisiones han sido buenas. La duración de este documental es demasiado extensa. En varios momentos, la atención del espectador puede decaer, ya que no está bien estructurado el relato. Puestos a suprimir fragmentos, resulta redundante ver varias veces los mismos diagnósticos realizados en diferentes lugares del mundo, sin que ninguno aporte nada diferente. Aunque la intención era la de dar a entender que es algo que ocurre en cualquier lugar del planeta, estos momentos no facilitan la empatía con la dolencia. Concretamente, la parte rodada en la India es la más prescindible de todas, debido a que se centran en otros aspectos secundarios.

Independientemente de la calidad de este documental, es cierto que se debe fomentar la investigación para que, como prevén los más optimistas, el Alzheimer se pueda combatir en 2020. La Fundació Pasqual Maragall pone su granito de arena para que esto sea una realidad. No olvidemos que, como se dice en esta película, cuando mueren los recuerdos de una persona, es la persona en sí la que ha muerto.

Estreno en España: 1 de octubre de 2010

(Preestreno cortesía de Cromosoma)


Share/Bookmark

0 comentarios:

Publicar un comentario