1 de junio de 2011

Goethe! (2010)


Más auténtico que la realidad

Johann Wolfgang es un joven aspirante a la abogacía que no siente ningún interés por la profesión. Mientras sueña con dedicar su vida a la poesía, una carta rechazando la publicación de su obra hace que su padre le obligue a seguir sus pasos. De este modo, empieza a trabajar como ayudante en un tribunal. Junto a su compañero y amigo Wilhelm, tratará de encontrar un refugio de la monotonía en el sexo femenino. Pero su relación con Lotte, una huérfana que cuida a sus hermanos pequeños, no transcurre por el camino deseado. Su historia terminará convirtiéndose en Die Leiden des jungen Werthers (Las desventuras del joven Werther), una de las obras más reconocidas de la literatura germana, y una de las primeras escritas bajo el nombre de Goethe.

El director Philipp Stölzl vuelve a mostrar un cierto patriotismo al rodar, de nuevo, una película basada en una figura histórica alemana. Mientras que en Nordwand (North Face) se acercaba al drama de dos escaladores que trataron de encumbrar el Eiger por su cara norte, en Goethe! cuenta cómo un hombre de cierto talento desarrolla su espíritu para poder dedicarse por completo a la escritura. Stölzl parece haber aprendido de sus errores pasados, ofreciendo esta vez una obra mucho más dinámica y directa que la anterior. Además, se aproxima más al público internacional al tratar temas más universales. No es necesario conocer la cultura germana para entender y disfrutar la película.

El guion trata de perfilar las circunstancias que rodearon la juventud de Johann Wolfgang von Goethe, ya que influyeron notablemente en el desarrollo de sus libros. Aunque sus valores exaltan la belleza, materializada en la poesía, las desventuras provocadas por el amor y por la propia existencia le hacen caer en un desengaño plagado de pesimismo. El romanticismo empieza así a tomar forma, disparándose el número de suicidios.

"Yo soy mi propio infierno"

Las licencias tomadas son numerosas, como el uso de reglas cromáticas para combinar colores atrevidos en la vestimenta, la indiscriminada oscilación entre la torpeza y el éxito profesional en el tribunal, la llegada excesiva e injustificada de la pasión, o el uso y abuso de sustancias alucinógenas. En esa secuencia, el montaje se diluye en un ritmo frenético, haciendo que se esfume toda la credibilidad de esas imágenes.

Los números musicales, correctamente distribuidos por todo el metraje, hacen de Goethe! un filme correcto, ameno e incluso entretenido. Sin embargo, no se consigue ir más allá de las fórmulas ya establecidas. Se echa en falta algún elemento arriesgado que experimente cinematográficamente, aunque solo sea durante un instante. El cine también puede ser algo más auténtico que la realidad: también puede ser poesía.




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1 comentarios:

Anónimo dijo...

me fascinó el libro...me gustaría saber dónde es que puedo ver la película, la he buscado en muchas páginas y solo veo adelantos

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