6 de junio de 2011

Picco (2010)


La voz de los olvidados

La vida en un centro de menores alemán es muy difícil los primeros días. Después, todo el mundo se acostumbra. O casi todo el mundo. Kevin, un interno recién llegado, es el centro de bromas, burlas y desprecios. Pero la suerte está de su lado. Pronto será otro chico el que ocupe su lugar. Y otro. Y otro... Casi sin darse cuenta, la violencia pasa a formar parte de su personalidad, algo que es fundamental para poder sobrevivir en un entorno que cada vez es más hostil.

«Aquí cada uno se encarga de sí mismo»

Picco abre un debate sobre la eficacia de los reformatorios, poniendo en duda su función de reinserción social. ¿Es buena idea reunir en un mismo lugar a los menores que han cometido delitos leves y graves? El filme sugiere que, al hacerlo, solo se pretende apartar a quienes resultan molestos, en vez de proporcionarles una educación. Y razón no le falta. La falta de recursos empleados en esta causa facilita que se produzcan situaciones extremas, sin que nadie intente evitarlas.

De manera casi imperceptible, la película abandona el punto de mira del grupo para apuntar a un objetivo más concreto. La primera parte crea el ambiente necesario para después desarrollar en la segunda un conflicto diferente, otorgándole una profundidad mayor. Solo así se consigue que la violencia penetre violentamente en cada poro de la piel, pese a que se recurra en contadas ocasiones a las imágenes más explícitas. No es la clase de terror barato del que Hollywood presume. Se trata de algo más psicológico.

Aunque Picco empieza deambulando por caminos vacíos, logra encontrar su lugar y detenerse en él. Quienes tengan cierta sensibilidad a las escenas de terror huirán de la sala, pero los que permanezcan en ella no se arrepentirán. Encontrándose entre el drama carcelario de Un profeta (Jacques Audiard, 2009) y la brutalidad de Funny games (Michael Haneke, 1997), esta obra podría convertirse en la próxima película de culto europea. Pero antes debe ser distribuida correctamente por los canales legales, sin que el público tenga que esperar pacientemente su llegada durante años. Una buena película como Picco no ha de ser separada de la sociedad: se debe hacer un esfuerzo para conseguir su integración.


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3 comentarios:

cosquijazz dijo...

donde puedo ver esta pelicula??

Anónimo dijo...

alguien sabe dónde puedo encontrar subtítulos?

manuel perez dijo...

Quien tiene esta película que la suba para verla.

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